La Dama y el General

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Ella pasó casi 12 de los últimos 18 años bajo arresto domiciliario en el país que sueña liberar. Él pasó los últimos 15 años como jefe de la Junta Militar que gobierna al mismo país. Ella es venerada por miles de monjes que tienen el mismo deseo de democracia. Él es obedecido por miles de soldados que pretenden perpetuarlo en el poder. Ella es Aung San Suu Kyi y en 1991 recibió el Premio Nobel de la Paz por su constante lucha. Él es Than Shwe y comanda una de las represiones más feroces del mundo.
La Dama
En 1947, cuando Aung San se convirtió en héroe nacional al firmar el tratado de independencia con el gobierno británico, probablemente no se imaginó que la continuidad de su lucha caería en manos de su hija Suu Kyi, por entonces una niña de dos años. Ella apareció en la escena política de Birmania en 1988, cuando participó de un levantamiento a favor de la democracia que fue duramente reprimido.
Un año más tarde fundó la Liga Nacional para la Democracia y en 1990 arrasó en las elecciones. Sin embargo, la Junta Militar rechazó el resultado y negó la posibilidad de formar un gobierno civil encarcelando a Suu Kyi.
A pesar de que numerosas veces le ofrecieron el exilio a cambio del silencio, la premio Nobel de la Paz decidió resistir a la dictadura desde la soledad de la prisión domiciliaria. No puede contar con el apoyo de su familia ya que sus hijos viven exiliados en Occidente; y su marido falleció de un cáncer de próstata en 1999 luego de una larga espera para que el gobierno birmano le concediera la visa para visitarla.
En mayo de 2002 el diario español El Mundo publicó una entrevista en la que ella manifestó respecto a su entrega: “mis sacrificios son siempre menores comparados con los de mi pueblo”.
Todo lo vinculado a Suu Kyi está proscrito en Myanmar. Ni siquiera se la puede nombrar, por lo que sus seguidores la llaman “La Dama”.
El General
Than Shwue asumió como Jefe de la Junta Militar que gobierna a Myanmar el 23 de abril de 1992. Antes se había desempañado como viceministro de Defensa y luego como mano derecha de su antecesor, Saw Maung.
Su dictadura se caracteriza por la fuerte represión a las minorías étnicas y religiosas, así como también hacia quienes se manifiestan a favor de la democracia como Suu Kyi. A través de fuentes diplomáticas ha trascendido que detesta oír el nombre de “La Dama”.
Desde el gobierno de Than Shwue, se controla la totalidad de los medios. Esta censura alcanza no sólo a las vías de información tradicionales sino que en el marco de la represión a la “revolución azafrán”, también fueron bloqueados los servidores de Internet, las señales de celulares y las líneas telefónicas.
Aunque acusa a todos los opositores de neo-colonialistas, mantiene un fuerte vínculo con países vecinos como China, Rusia e India.
¿Reunión?
En el marco de las protestas que hoy ponen a Myanmar en el centro de la escena internacional, ella lidera espiritualmente la lucha pro-democrática; él lidera una maquinaria represora pocas veces vista.
Sin embargo, esta semana trascendió en los principales medios internacionales que el general Than Shwe habría aceptado reunirse con Suu Kyi. Las condiciones serían que “La Dama” deje de lado su apoyo a las sanciones internacionales y su actitud de confrontación. Algo difícil de pensar.
Maxi Peñéñory
Canción de Demien Rice dedicada a Aung San Suu Kyi